Érase una vez una hormiga con superpoderes que podía enfrentarse con éxito al león, al hipopótamo o al elefante. Durante su juventud se empeñó en detener agravios y solucionar injusticias, pero cuando creció comprendió que entre los animales no hay maldad sino un simple equilibrio ecológico.
Sólo el hombre, que se cree inteligente, es malvado.
Sólo el hombre, que se cree inteligente, es malvado.






1 comentarios:
el hombre es malvado,.. y gilipollas..
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